Monograma Giorgio Pagliari Giorgio Pagliari

Detalle de obra

Piel caliza en tríptico

Tres paneles verticales sostienen una epidermis caliza perforada por huellas ocres. El relieve bajo convierte la luz en un pulso lento y mineral.

Piel caliza en tríptico frontal

Texto curatorial

Tres módulos estrechos se alinean como fragmentos de un mismo paramento, separados por juntas que introducen respiración y medida. En cada panel, el campo central blanquecino avanza como una zona de claridad contenida, mientras los laterales grisáceos actúan a modo de costados fríos, estabilizando el conjunto. La distribución no persigue simetrías: el panel central concentra mayor densidad de marcas y el ritmo se desplaza, con un peso visual que tiende a asentarse hacia la franja inferior.

La superficie está gobernada por una constelación de improntas circulares, pequeñas cavidades y cráteres mínimos que, al agruparse, generan corredores y remansos. El ocre aparece en los bordes de esas concavidades como oxidación o sedimento, más próximo a una señal interna que a un gesto expresivo; su presencia dibuja una cartografía de poros que se enciende y se apaga según la distancia.

La luz no se refleja: se posa. Las veladuras lechosas unifican sin cancelar el accidente, y la abrasión apaga cualquier brillo para dejar trabajar al mate. En perfil, el soporte mantiene una profundidad contenida, suficiente para que cada microrelieve produzca una sombra fina y sostenida, haciendo del plano un registro táctil, casi respiratorio.