Monograma Giorgio Pagliari Giorgio Pagliari

Detalle de obra

Pliegues de caliza

Díptico de estratos horizontales en relieve, donde blancos calizos y grises ceniza capturan una luz mate, silenciosa y arquitectónica.

Pliegues de caliza frontal

Texto curatorial

A dos cuerpos, la obra se ordena como una piel estratificada que respira en paralelo: dos paneles contiguos, separados por una junta vertical, repiten un mismo patrón de bandas horizontales plegadas. La secuencia desciende con regularidad contenida, pero cada franja introduce leves variaciones de curvatura y borde, de modo que el ritmo nunca se vuelve mecánico. En la parte superior, un acento ocre, casi lineal, asoma como una huella mineral que templa la frialdad general.

La paleta se concentra en blancos rotos, grises ceniza y matices terrosos muy pálidos. La luz se activa más por el relieve que por el contraste: se deposita en los cantos levantados, se apaga en las hendiduras y produce una sombra fina, continua, que funciona como “costura” entre estratos. Ese juego discreto convierte la superficie en un paramento, cercano a una arquitectura mínima.

En el detalle, la piel pictórica revela un granulado poroso, con un moteado denso que recuerda a depósitos de cal y a sedimentaciones secas. El perfil confirma la condición objetual: las solapas se separan del plano con un espesor sostenido, creando un relieve que cambia según la incidencia lateral y el desplazamiento del espectador.